A lo largo de la historia el ser humano siempre ha estado buscando el origen de la verdad… se ha lanzado a buscar explicaciones para los fenómenos del universo; unos han puesto su mirada en la metodología científica, otros en cambio han puesto su mirada en Dios,  pero cuáles de los dos ha encontrado la Verdad.

Y la pregunta hoy en día, sigue estando vigente.

Son cuestiones que han ocasionado muchas veces conflictos porque dependiendo donde se genere el debate podemos dar una respuesta u otra;  y lo cierto es que si pensamos lo que representa la ciencia para la humanidad y lo que representa la religión para la humanidad tenemos dos grandes fuerzas que influyen en cada persona.

Otra pregunta qué podríamos hacernos es la siguiente: qué formación tenemos en ciencia y en religión; qué entendemos por ciencia y qué entendemos por religión, sabemos o conocemos  las diferencias.

Por un lado podemos relatar lo que piensan las personas creyentes de Dios por otra parte conocemos lo que opinan los científicos;pero donde ponemos los límites de la verdad.

Los científicos reducen la verdad a  lo empíricamente observable y verificable. Pero qué pasa con todas las experiencias humanas que no se ajustan a los criterios de la evidencia y que son fundamentales en nuestra vida. Pensemos en los valores, la interioridad, o en la experienciadel amor; ¿podemos decir qué el amor es una evidencia? El amor no es un dato objetivo que se pueda someter a un experimento, pero sin embargo constituye una de las experiencias más importantes en la vida del ser humano, reducir el amor a la evidencia es una forma de destruir su significado más profundo. En el mismo sentido podemos pensar también en las creencias religiosas, la fe es una experiencia personal que nos dota de sentido en nuestra vida, incluso en los momentos de angustia, tristeza o alegría.

¿A lo largo de la historia se nos ha transmitido la verdad?, o se han infundido mitos y leyendas acerca de la relación entre la ciencia y la religión con el afán propagandístico de cada época histórica de crear conflictospromovido por los científicos y por los teólogos explicando cada uno según su parecer donde reside el origen de todo.

Galileo Galilei no fue condenado por sus descubrimientos científicos, sino por sus ideas religiosas y por problemas internos dentro de la jerarquía de la Iglesia.

Hay cristianos que opinan que la ciencia es incompatible con la fe cristiana porque no concuerda con la narración de la creación que hace la Biblia.

Y la respuesta la hayamos en no saber articular ciencia y religión por ejemplo a la hora de compaginar la fe en la creación con la teoría del Big Bang o la evolución de las especies.

En 1981, el papa Juan Pablo II escribió que la Biblia «nos habla del origen del universo y su creación, no para proporcionarnos un tratado científico sino para establecer las correctas relaciones del hombre con Dios y con el universo”.

Y actualmente qué respuesta es la que podemos dar nosotros.

La ciencia y la religión podrían convivir conjuntamente, podrían las dos disciplinas estar en lo cierto, o forzosamente tenemos que decantarnos por la ciencia o por la religión cuando hablamos de buscar el origen de todo.

Si la ciencia se ocupa de los métodos científico que explican el mundo natural; y la religión se ocupa del significado del mundo y de la vida humana; la respuesta la podemosencontrar en la convivencia de ambas,  por lo tanto,  podríamos afirmar que la ciencia y la religión se necesitan entre sí y las llevaríamos  a construir un diálogo entre ellas.

Para ello es necesario  que la ciencia siga trabajando con sus métodos científicos. Y la religión hable de Dios con respeto y con sentido para la vida.

A.H.S. Alumna de 1º de Bachillerato de Humanidades, en el contexto de la asignatura de Cultura Científica

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