PROCEDIMIENTOS BIEN. CÁLCULOS MAL:

SI LOS CÁLCULOS ESTÁN MAL EN EL EJERCICIO… PERO TENGO BIEN EL PROCEDIMIENTO… ME CUENTA ALGO…?

Es más frecuente de la cuenta este comentario por parte del alumno, cuando resolvemos el examen en clase, o inmediatamente después de realizarlo, cuando los alumnos comparan resultados; o cuando les entregamos el examen corregido y calificado.

Hay muchos fallos de cálculo, de despejar mal una incógnita o «despistes» documentados en fórmulas que hay que aplicar.

Evidentemente, el proceso cuenta, los desarrollos correctos cuentan, pero no debemos olvidar por parte de todos, alumnos y familias, que los errores se pagan, en la vida y en los exámenes. Esto es algo que debemos aprender también en la escuela.

Por poner algunos ejemplos:

Cuando un médico se equivoca en la dosis del antibiótico (que puede estar en función de la edad, del peso, o de otras consideraciones del paciente), puede ser que o no sirva el tratamiento para curar la dolencia o incluso que haga daño al paciente. Imagino que al enfermo no le entran muchas ganas de justificar al médico, cuando se equivoca en los cálculos, por eso de que «el procedimiento estaba bien hecho, pero los cálculos mal».

Cuando un peluquero te corta más pelo de la cuenta, imagino que tampoco le disculpas por eso de que «tiene el procedimiento bien».

Cuando un dependiente te devuelve de menos, tampoco te haría mucha gracia, aunque tenga el procedimiento bien.

Lo mismo, si el cocinero de un restaurante, echa el doble de sal en la comida, estropeando una cantidad considerable de trabajo e ingredientes.

Ni hablar de arquitectos o ingenieros que calculan mal la resistencia de los materiales utilizados.

….

Ejemplos hay muchos en los que aunque el procedimiento esté bien, los cálculos erróneos tienen consecuencias muy negativas.

Ahí lo dejamos, para la reflexión de todos.

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